SET UP


La lluvia declama un carillón nocturno
sacudiendo a martillazos su vieja voz sobre la campanada de las piedras
y el tiempo desgarra los días con su apetito sin memoria
aunque se llene de turistas tristes.
Hay un péndulo de arena que cobijamos en los sueños
Retratando copiamos el resplandor de nuestras ruinas
¿Qué han hecho,
comarada
si no una masa de fracturas aullándole a su propia noche?
Somos gárgolas,
cornisas,
ornamento vano.
Pesa entre las calvas
un maniático residuo alimentando los barrotes de mis huesos
o desagües.
¿Que será de mi carcajada
si no una desconsolada lluvia torrencial recorriendo tuberías
filtrándose en tus grietas
bebido por las piedras?
Creí alguna vez que era una botella descorchada
la risa que brotaba
pero era puro sarro
sedimento.
¿Qué será de la palabra de María?
Caligrafía apenas de nuestro corazón
Apenas lo latí cuando aquel día me lloví.
¿Qué será de nuestras vidas sin raíces?
¿Posible  trino?
Volantines parecían.
Eran pozas
agujeros.
Un farol clava su murmullo rutilante
despedazando los despojos y sin iluminar
Suspírame las vísceras de otro tiempo, camarada
sobre el fango
Lo dicho;
la espiral sigue alejándonos de la semilla
y la semilla nada recuerda de nosotros.
Nosotros:
los perdidos y agotados
sin palabras en la negrura no nacida
preguntando.
.