AZUL VIVECA




Del tubo de ensayo se escapan mis toros, querida
mientras sobre el lecho granito
tú de toros
me roes de azul
Viveca
me roes.


La afonía celeste triza un cristal en lontananza
y tus aguas me aquietan los mares de fondo.
Es todo lo que hubiera dicho en tu morada.


Pero en el fondo
donde inventas de risas y lloros
hay oscuras ruinas
anudando de escarcha como noche de frío
la soga en tu cuello.


Hay un viaje trinando el alma, querida
y sobre tu mejilla dorada
sola y blanda
tu muerte tan oscura.
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